Una estrella negra y algo más

David Bowie fue un artista libre. Siguió sus instintos artísticos sin importarle la opinion pública y sin atarse a ninguna moda, al contrario él las anticipó. Fue un artista integral porque pudo concebir al arte como una disciplina integradora, llevó la experiencia musical más allá de sus límites. Bowie creó distintos alteregos, separando la persona […]

David Bowie fue un artista libre. Siguió sus instintos artísticos sin importarle la opinion pública y sin atarse a ninguna moda, al contrario él las anticipó. Fue un artista integral porque pudo concebir al arte como una disciplina integradora, llevó la experiencia musical más allá de sus límites. Bowie creó distintos alteregos, separando la persona que está escribiendo y concibiendo la música de la que se presenta en el escenario, detrás de todos ellos hubo un concepto fundamental tanto estético como espiritual que construían esos personajes que se presentaban en el escenario.

Bowie fiel a su estilo irreverente decidió no ponerle nombre a su último disco, solamente es un símbolo de una estrella negra (“Blackstar”) con siete canciones con un sonido denso y complejo que está plagado de referencias a la muerte y el concepto de la finitud de la vida. Al salir el disco fue duramente criticado por algunos diseñadores y fanáticos del cantante por su estilo minimalista. El diseño fue realizado por  Jonathan Barnbrook  que trabaja en los disco de Bowie desde 2002 a partir del lanzamiento de “Heathen”,es diseñador gráfico, director de cine y tipógrafo con uno de los estudios más importantes de Gran Bretaña. A continuación les dejo una entrevista que dió a una revista de diseño, para poder saber que hay detrás de la estrella.

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Dan Howarth: cómo trabajaban sobre una tapa en especial?

Jonathan Barnbrook: Solía mirar todo lo que se le presentaba, decía qué le gustaba y qué no fundamentando el porqué de sus argumentos. También era muy efusivo cuando le gustaba algo y lo elogiaba, pero a veces me pedía que hiciera todo distinto y me daba sólo una hora para eso!! Eso funcionaba como un refresco que a veces producía nuevos resultados cuando dejabas de lado la presión y te ponías a jugar con el material gráfico.

Siempre fue considerado hacia quienes compraban su música, por eso quería que entendieran lo que el quería transmitir (…) Hubo cierta recuperación en el arte de tapa en los 70 y en los 80, básicamente por el tamaña del vinilo, pero cuando se introdujo el CD volvió a decaer. Sigue habiendo buenos trabajos en CD pero últimamente las tapas tienen que ser “lindas” sin ser provocativas, algo que con David queríamos que pasara siempre. Por eso algunos las odiaban y otros las amaban.

 

Dan Howarth: El simbolismo está presente en todas las tapas que hiciste para Bowie?

Jonathan Barnbrook: Sí. Mi trabajo suele ser visualmente complejo, últimamente es un poco más simple en sus formas pero no en su concepto. He estado influenciado por el Constructivismo, por Kazimir Malevich y John Baldessari en el arte de “The Next Day” cover y en ★, definitivamente.

Lo primordial es encontrar la emoción de la música y plasmarlo en la tapa. Eso la hace buena porque te hace saber cómo, en qué lugar está, de qué va la música o si creés que la música te confirma lo que vos pensás.

Bowie siempre quería lograr cosas interesantes, más allá de lo que la discográfica le pidiese. En el disco anterior, especialmente se quedaron totalmente shockeados con la tapa y creyeron que no iba a funcionar. Pero no fue así, por suerte.

(…)

Dan Howarth: Cuáles fueron las ideas para Black Star?

Jonathan Barnbrook: En este disco, no es solamente simbolismo, hay elementos más emocionales: el vinilo, el disco negro, la tapa negra, el hecho de que puede verse el disco como un objeto que se degrada.. todo lleva a la idea de final.

 

Dan Howarth: Bastante oscuro y poderoso, graficamente….

Jonathan Barnbrook: Así como dijeron que Black Star parecía una porquería diseñada en cinco minutos, lo mismo se decía de “Next Day”. Pero existe una gran confusión con aquello que parece simple y el tiempo que te lleva a esa síntesis.

Después de todo un disco llamado ★, con una tapa que lleva una ★, no parece ser algo muy imaginativo. Pero en todo el proceso nos fuimos por la tangente y nos dimos cuenta que teníamos que romper con toda la polución visual que hoy se ve. Vemos por segundo miles de imágenes en la web y lo que necesitábamos era algo directo. Y la sencillez en el diseño también deja el mensaje más abierto.

Éramos conscientes que además debía aparecer de muchas formas en distintos soportes: websites, iTunes, revistas, periódicos, vía pública. Son consideraciones que como diseñador tenés que tener en cuenta: entender dentro de qué parámetros se trabaja. De hecho, no usamos la palabra “Blackstar”, sino que aplicamos el símbolo ★, que puede ser impreso con cualquier tecnología y usado de cualquier manera.

Además Este era un hombre enfrentando a su propia mortalidad. El símbolo  [★] en vez de escribir ‘Blackstar’ tiene una especie de irrevocabilidad, una oscuridad, una simpleza que es la representación de la música.

 

Dan Howarth: Qué crees que va a quedar como legado de las tapas de los discos de Bowie?

Jonathan Barnbrook: Ante todo, la música. Todo lo que el arte de tapa hace es hacer visible, en cierto sentido la música. No quiero ser recordado porque prefiero que la tapa esté al servicio de su arte.

Espero que allí quede algo que haga a la gente pensar sobre la imagen de una estrella pop, en el proceso de ir y comprar un disco y cómo te relacionas con esa estrella pop (sin embargo, el término popstar no me gusta)

Finalmente, espero que el arte de las tapas rindan un homenaje a su increíble creatividad y que el lenguaje visual haya sido el apropiado para alguien que fue honesto con su arte.. Una vez me dijo que las letras de Blackstar eran honestas: estaba enfrentándose a su propia muerte y creo que el diseño rinde homenaje a esa honestidad.

(Video sobre algunos trabajos del diseñador con Bowie)