Es cotidiano ver murales con diversas tipografías e ilustraciones. En este caso voy a focalizar en los de la Villa Puerta de hierro. En algunos reclaman por derechos, como la inclusión, en otros despiden a amigos caídos por la droga o enfrentamientos. Pero me voy a centrar en esos murales en los que la tipografía comunica y hace resonar las paredes convirtiéndolas en gritos que proclaman ayuda social.

El medio de transmisión de información por excelencia es la palabra, su finalidad mediante la tipografía no es solo transmitir el mensaje sino también transmitir la sensación que produce el mensaje, puesto que añaden directamente cualidades representativas de las palabras, que por descontado transmiten significados por sí solas.

Las luchas sociales necesitan del diseño para llegar a sus audiencias del mismo modo que lo hacen las empresas. No obstante, su presupuesto debería destinarse a conseguir sus objetivos sociales y no quedarse en el proceso. Por ello se recurrió a una domesticidad de recursos para la protesta, en donde generalmente se hallan textos con tipografía poco adecuada para el mensaje que se quiere transmitir o mediante escritura manual. Esto provoca tratamientos tipográficos sumamente forzados.
Es por ello que hay una gran corriente de activistas tipo-gráficos con gran conciencia social.

Actualmente, rara vez vemos el Braille implementado en el espacio público, ya que se necesita espacio adicional y las personas videntes consideran que no es importante. Dos diseñadores presentan proyectos para disminuir esta brecha en la comunicación.