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Tipografía — Sistema y recursos

La paradoja del diseño universal para unos pocos

Oto Nove Swiss es un festival suizo de música y sonidos contemporáneos. Apunta a un público intelectual, adulto y joven, de clase media y alta, interesado en la música de vanguardia y la escena del underground artístico Europeo.

Artista experimental y el público que asistió a la tercera edición del Festival en París.
Artista experimental contemporánea dando su show en el Festival Oto Nove Swiss.

La interfaz seleccionada para el análisis es una web que contiene la programación de las actividades organizadas para la tercera edición del festival, que tuvo lugar en París, en febrero del 2020. La web fue diseñada por un estudio de diseño de Lucerna, Suiza, llamado Präsens Büro. Además de presentar y organizar la programación (quién, cuándo y dónde toca), la web contiene información y enlaces relevantes, tales como redes sociales, dónde comprar entradas, etc., cumpliendo una función informativa y comunicativa. 

Página principal del sitio web del Festival de música y sonidos contemporáneos Oto Nove Swiss.

La home del sitio recibe a sus usuarios con una interfaz simple pero particular: un gran título, marginado hacia la izquierda que ocupa el ¼ noroeste de la pantalla junto a una pequeña linea de texto; un círculo negro con tres puntos suspensivos en la esquina inferior izquierda y una serie de líneas miscelánicas, que visibilizan la grilla y separan el campo a la mitad horizontalmente, y en solapas. No hay color, imágenes, botones llamando a ser presionados, animaciones ni pop-ups. El diseño está sustentado por la tipografía y pocos elementos que la acompañan.

Teniendo en cuenta el contexto en el cual se crea la web, una actualidad caracterizada por la saturación de colores e imágenes, donde los recursos gráficos buscan llamar la atención del usuario, la interfaz aparece contrastando esto con un estilo que hace referencia a la reconocida corriente del diseño gráfico proveniente de su país de orígen, el Estilo Tipográfico Internacional. Podemos ver esta influencia en todo el sitio web, aportando a la identidad visual del festival: uso de grilla visible, austeridad en el uso de tintas (en web, colores, reducidos a su menor expresión: blanco y negro), composiciones asimétricas con blancos activos y una estructura funcional a la tipografía, con una sans serif, representativa de la gráfica suiza, para una buena legibilidad, impacto y un estilo moderno. Con lo tipográfico como protagonista absoluto en la interfaz, usa exclusivamente tipografías sans serif de bajo contraste: la familia Monument Grotesk y su variable monoespaciada. 

La información se encuentra estructurada en solapas. Con una navegación clara, la web invita al usuario a interactuar con éstas, que presentan los distintos días del festival. Cuando el usuario clickea una fecha, la solapa se abre, apareciendo como agenda e informando qué artistas tocan, a qué hora y en dónde. 

Solapa abierta del día Viernes 21 de Febrero, presentando la programación al usuario, a partir de la interacción con ésta.
Solapa de la interfaz con información acerca del festival, sus bases y orígen.
Interacción de la interfaz

La grotesca usada en los títulos aparece en 2 tamaños de cuerpo distintos. En grande (80pt), para el nombre del festival en la home y los nombres de los artistas en cada uno de los días; en un tamaño menor (32pt), para la ubicación donde se lleva a cabo la fecha, y la información en la solapa “About”. Los textos de lectura aparecen en monoespaciada en un cuerpo de 12pt. Este criterio se repite consistentemente, dejando entrever las constantes de forma clara.

El código estético del Estilo Suizo está mayormente relacionado a interfaces impresas. De alguna forma, las solapas que se utilizan en la versión web remiten al paso de hojas en una agenda o revista. Asimismo, todos los elementos presentes en el campo visual aparecen en negro sobre blanco, como tinta sobre la hoja. 

1. Carlo Vivarelli, Neue Grafik, portada y diagramación de la revista, editorial Otto Walter AG, Olten, 1958, rotograbado, Museo de Diseño de Zúrich, colección gráfica, © Franco Mario Fornasier
2. Armin Hofmann, Giselle – Basler Freilichtspiele (Teatro al Aire Libre de Basilea), cartel, 1959, offset, foto: Paul Merkle, Museo de Diseño de Zúrich, colección de carteles, © Matthias Hofmann, Lucerna

Al desplegarse cada solapa, se jerarquiza el nombre de los artistas, que conforman el punto de entrada de la lectura. Estos tienen el mayor peso en la página acompañados de unos círculos negros que permiten al usuario oír su música. En un segundo nivel de lectura, la ubicación de la fecha. Por último, un tercer nivel de lectura, usado en descripciones, con un cambio en el color tipográfico, dado por el tamaño y por el uso de la variable monoespaciada que genera un gris más liviano. 

El campo y los bloques de texto en la interfaz se estructuran alrededor de ejes verticales, tanto en las solapas como las columnas que acomodan la información, siendo la primera de estas angosta, con la categoría de la información, y su adyacente una columna muy ancha, que ocupa todo el resto del campo para acomodar al gran tamaño de los nombres de los artistas y generando en las descripciones de menor cuerpo tipográfico unos anchos de texto exagerados, anchos para lo considerado “correcto” pero que ordenan, se entiende, y juegan con la composición. 

Son entonces los elementos textuales, en sus atributos clásicos junto con estas pequeñas variaciones en las normas de composicion los que conforman la identidad visual de la interfaz: el contraste de los pesos visuales dados por el abismal cambio en el cuerpo tipográfico entre un nombre y la información que lo acompaña, el contraste de color blanco y el negro, los anchos de columna, la elección tipográfica, el uso de rectángulos de puntas redondeadas: elecciones simples, y a la vez una elegancia formal del palo de la gráfica suiza. Así, este festival que presenta música contemporánea, reconocida por la experimentación y la superposición de sonidos, es representado por una interfaz que toma elementos tradicionales de la gráfica suiza, y a su vez la moderniza. Es totalmente identitario tanto a la web como al festival también todo aquello que su comunicación no es. Parece hasta difícil interpretar el rubro al que apunta a simple vista. Tenemos en el inconsciente colectivo la idea de un festival musical colorido, con tipografías de display, ilustraciones, que busca transmitir sensaciones de diversión y fiesta. Nada de esto se encuentra presente en la interfaz del Oto Nove y es casi lo primero que podemos notar.

Sitio web del festival Lollapallooza del año 2023.

El público del festival es aquel que busca algo diferente. La idea de un consumo de nicho, al que no atiende cualquier persona. Hay un valor en aquello que es conocido por unos pocos, en oposición a “lo corriente”. La interfaz, entendible en su navegación e información, es poco entendible para el gran público en su identidad visual. Los artistas experimentales, que exploran nuevos horizontes, tienen una base de conocimiento musical y un entendimiento de la teoría, ya que se necesita una aguda consciencia de las reglas para poder romperlas en formas interesantes. Esto mismo se ve reflejado en el diseño de la interfaz. Al ojo poco entrenado, una interfaz despojada, un título escrito en sans serif y un círculo negro como únicos elementos en una home de un sitio web pueden parecer “sosos”, hasta una falta de diseño. Sin embargo, el conocimiento sobre diseño gráfico y la historia dejan claro que las decisiones que se tomaron al diseñar son mucho más que un error, sino que tienen un fundamento apoyado en su esencia y su público.

Fuentes:

https://www.otonoveswiss.com/

https://so-m.xyz/oto-nove-swiss-2019-20/
https://houseofswitzerland.org/es/taxonomy/term/7/swiss-style-forever-la-historia-de-una-tradicion-de-diseno-grafico

https://ra.co/news/71976
https://abcdinamo.com/typefaces/monument-grotesk

https://praesenseditionen.ch/

https://www.lollapaloozaar.com/