Cátedra Cosgaya Tipografía 1 y 2 | Carrera de Diseño Gráfico | FADU/UBA
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«Reglas» sobre el diseño de libros

Como en cada trabajo a lo largo de la carrera lo primero que hago es googlear sobre el concepto a desarrollar, en este caso: el diseño de libros. En la búsqueda me encontré con una serie de «reglas», que como bien dice el autor, existe un desarrollo progresivo que se impone a veces por encima de estas. Lejos de tomarlas como reglas pero si como sugerencias, hice una selección que aunque puede que suenen obvias, me sirvieron y espero les sirvan a la hora de tomar decisiones para arrancar con el proceso de diseño.

La importancia de las reglas y principios en los campos artísticos es cuestionable. Existe un desarrollo progresivo que se impone a veces por encima de las reglas existentes, y el diseñador experimentado no se atiene únicamente a dichos principios. Por otra parte, las tareas del diseño de libros son demasiado numerosas para poderlas resumir en reglas.No obstante, las reglas básicas del diseño de libros tienen su razón de ser si son razonables y demostrables. Por tal motivo, las mismas sólo tienen validez para aquella parte de la producción de libros que no afecta el campo de lo artístico. Su finalidad consiste en coleccionar valores empíricos y trasmitirlos.

 

Formato

-De la finalidad y la manuabilidad que debe caracterizar al libro para comodidad del usuario, se deriva el formato de aquél. Un libro ha de ser lo más ligero posible y no innecesariamente grande. A la hora de establecer el formato de los libros destinados a una lectura continua debe partirse de la amplitud óptima de los renglones. Para un tamaño de tipos de 9 ó 10 puntos, la amplitud de los renglones debe ser de 18 a 22 cíceros. De ello resulta un ancho de página del 11 ó 12 cm. Si buscamos una relación estética entre ancho y alto, podemos adoptar la proporción áurea con los formatos de 11 x 18 cm, 11 x 19 cm ó 12 x 20 cm.

 

Papel

– El sentido en que están dispuestas las fibras del papel debe correr paralelamente al lomo del libro. Los papeles con fibras dispuestas transversalmente limitan la función del libro; el libro resulta más difícil de hojear, se deforma al cerrarse y pierde pronto su buen aspecto.
-A los efectos de la lectura continua, resulta más agradable en el papel un tono marfil ligero y no un blanco brillante. Incluso en los papeles semifinos, o sea, en aquellos papeles que no contienen madera, resulta apropiada una coloración marfil o cáscara de huevo apenas perceptible. Sobre el matiz tibio se lee mejor que sobre el blanco frío.

 

Escritura

-El principal elemento del diseño de libros es la escritura o los tipos. Su función consiste en hacer legible el texto. Decimos que estamos leyendo cuando, por medio de la figura de las letras y las palabras, reconocemos su fonética y su significado. La mayoría de las veces no percibimos al leer la forma concreta de los tipos; el avance de la vista por el renglón desencadena reacciones espirituales de una manera directa. Sin embargo, no sólo en las pausas de la lectura y al cambiar de página se pone de manifiesto la importancia de la estética de la escritura, sino que también se manifiesta por el hecho de que puede promover o inhibir la lectura.

 

Área de impresión

-Los márgenes blancos protegen los ojos del lector contra las desviaciones de la atención provocadas por un fondo intranquilo. Sirven para volver la hoja y hacer apuntes. Los márgenes interiores pueden ser más estrechos, ya que en este caso se encuentran los márgenes interiores de ambas páginas. Cuando el libro está abierto, las dos páginas presentan siempre el aspecto de una pareja de páginas, por eso se recomienda dejar márgenes exteriores de tamaño similar a la suma de los márgenes interiores. En el caso de los márgenes interiores de los libros gruesos, hay que velar porque el área impresa o caja tipográfica no se extienda a la comba del lomo.

 

Número de las páginas

-El número de las páginas se halla normalmente fuera o en el medio del margen inferior de la página del libro, separado por un renglón ciego del último renglón del texto. Basta con que el número de la página sea compuesto con cifras del tipo del texto. Las páginas titulares hasta el índice y el pie de imprenta se cuentan, pero no se enumeran.

 

Compaginación

-Normalmente todas las columnas tienen la misma altura o el mismo número de renglones del texto, Sin embargo, debe evitarse lo más posible que un renglón terminal muera al comienzo de una nueva página. Cuando no existe la posibilidad de recoger tales renglones por compaginación, si es necesario, una página puede tener un renglón más o un renglón menos. Esta regla se ajusta especialmente al caso de la fotocomposición.

 

Divisiones de palabras

-En caso necesario, las divisiones de palabras pueden aceptarse al final de una página izquierda; al final de una página derecha, deben evitarse.

 

Portada o título principal

-Más que cualquier otra parte del libro, la portada le ofrece al tipógrafo la oportunidad de demostrar su fantasía y su creatividad. La vinculación con el texto se garantiza componiendo el renglón editorial y un subtitulo eventualmente necesario en el cuerpo del tipo empleado en el texto. El nombre del autor puede ser uno o varios cuerpos mayor; generalmente es el título de la obra el que aparece en los caracteres más grandes. Sin embargo, estas relaciones pueden variar cuando se trata de las obras de un clásico; en este caso, el nombre del autor puede desempeñar el papel dominante.

 

Inicio del texto

-El texto, al igual que todas las demás partes importantes del libro, comienza en una página derecha.

 

Por si les interesa leer la lista completa, les dejo el enlace a las «101 reglas para el diseño de libros»: Link

 

 

 



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