¡Viva la retícula!
Pensamientos esclarecedores luego de la lectura del libro de Joseph Müller-Brookman, Sistema de retículas. ¿Es posible alcanzar la cuadratura de la perfección?
Al comenzar el trabajo de diario, me preocupaba que el hecho de seguir una grilla me limitara al momento de la creación. Si bien, la función de un diario es dar noticias, con un orden específico y una determinada contundencia, el cual remite a algo «cuadrado», mi intención primera era la de no seguir con el prejuicio de diario de noticias serio y cuadriculado. ¿Cómo trabajar teniendo la mente en algo fuera de lo común si tengo que trabajar dentro de una grilla determina?
Para tratar de empaparme del tema, comencé a buscar información sobre Josef Müller-Brockmann. Su intención, la cuál plasmo como manifiesto en su libro «Sistema de retículas» era asegurar la convivencia armónica de la tipografía con titulares, imágenes y gráficas. No pretendía exponer la retícula, ni mostrar la estructura, si no llenar ese vacío.
Sistemas de retículas es el tratado de culto, de referencia sobre el diseño con retícula. Con solo hojearlo, pude observar que muestra de manera concisa una manera rigurosa y exhaustiva la sistematización de la composición tipográfica en cualquiera de sus formas, ya sea como el libro, la revista, el catálogo, el folleto o el cartel, lo cual hacía pensar que me servía completamente para mi trabajo. Empieza con componentes básicos y luego llega a estructuras gráficas más complejas, donde examina los elementos comunes que integran la configuración tipográfica y muestra de que manera podemos encontrar un orden para relacionar los elementos que podemos configuar. Así, Josef Müller-Brockmann busca que sea segura y clara la convivencia armónica de la tipografía con titulares, imágenes y gráficas, y consigue demostrar que a partir de una grilla, el fin no es encerrarse en la misma, si no hay infinitas posibilidades de ordenamiento. Solo nos da una solución al problema de que sea adecuado el orden y se comprenda.
Luego de esta «revelación», comencé con mi trabajo. Timidamente, y a modo de prueba, realicé una grilla básica para poder comenzar a trabajar en mi diario. El resultado fue esclarecedor: no me tenía que preocupar por proporciones, alineamientos, calles: la retícula me daba toda esa información. Me daba la posibilidad de enfocarme en lo más interesante, que era la elección y combinación de familias tipográficas, niveles de lectura, disposición. Termine festejando el encuentro con el libro de Müller-Brockmann. Ahora hay que seguir trabajando, y viva la retícula!
De yapa, incluyo un sitio con tipografías free para titulares:
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Etiquetas: diario, Diseño, legibilidad, Müller-Brookman, sistema de retículas

