Oooole y pito catalán
El ritual de fin de semana se repite, el fanático concurre en masa a ver a su equipo preferido de la actividad preferida, disfruta con la victoria, lamenta las derrotas. Por otro lado, la dedicación de profesionales y amateurs que invierten su tiempo y esfuerzo y buscan ver reflejado el resultado de su actividad en la mayoría de los medios posibles para celebrar con orgullo sus logros. El deporte, pasión de multitudes, sin dudas, puesto en manos de la audiencia con única visión impresa.
Al echar un ojo al universo de los diarios impresos que tienen alcance nacional en la República Argentina, hay algo que llama la atención. Al pispear la «muestra» que el sitio Diario Sobre Diarios (uno de los portales dedicados a la comparativa entre la cobertura de los diferentes diarios) nos brinda sobre las tapas de los mismos se descubre fácilmente que encontramos con 14 tapas, variadas, cubren entre ellas aspectos económicos, del día a día, de la seguridad, con títulos en inglés, coloridos, llamativos y amarillistas, pero solo uno, y tan solo uno de ellos se dedica en su totalidad a cubrir el ecosistema deportivo.
Y ahí caemos en la cuenta, cuando apenas nos detenemos a pensarlo, recién en ese instante nos hacemos la pregunta: ¿cuántos diarios deportivos existen en el país? y no encuentro otra respuesta, solo encuentro uno: el amado y odiado Olé, propiedad del Grupo Clarín.
No deja de llamar la atención que en un país tan futbolero, tan fierrero, tan amante de Los Pumas, Las Leonas, la Legión, la Generación Dorada, de Cristiano, de Messi y donde muchos siguen hasta la liga de Indonesia solo por decir que les apasiona el fútbol «en toda su esencia» exista un solo medio escrito en papel que día tras día cubra ese vacío, esa necesidad.
Uno quiere creer que siendo el único exponente de tantísima cultura deportiva del ser nacional, pero al leerlo nos encontramos con las clásicas chicanas en los titulares, juegos burdos de palabras dignos de diarios amarillistas (definitivamente busca ese estilo), redacciones jocosas, informaciones erróneas en áreas de «menor interés» como en los deportes menos populares o en las divisiones que menos hora de pantalla tienen. Y ahí se me viene a la mente lo que me dijeron todos los periodistas deportivos con los que tuve la suerte de interactuar: «No hay estudiante de TEA que no haya tenido que cubrir un partido de la D».
Mas dejemos de lado los modos, quisiera razonar por qué en universo donde seguramente haya lugar para otro jugador (sin ir más lejos en España existen Marca, AS, Sport y hasta un Mundo Deportivo). ¿Cuál fué el último intento de competir con este monopolio de información deportiva?
Llegué a recordar el Diario Libre, de Editorial Perfil, muy anunciado durante semanas como el «diario más rápido», que salió a la luz por Mayo de 2011 con titulares amarillistas de tinte grotesco y polémico. ¿Pero qué tendría que ver un diario amarillista con «el diario deportivo» por excelencia del país? Sucede que para lanzar Libre, perfil habrá hecho un gasto importante, un esfuerzo en estudiar un mercado en el que estaba intentando competir desde cero, y armó el «diario más veloz«, y a la par de salir al ruedo, el Grupo Clarín con todo su poderío lo pisoteó sacando encima el Diario Muy, también amarillista, hasta con diseño similar en tapa y en titulares.


Libre no pudo con la competencia, con el gigante que lo pisoteó, que lo burló con todo su poderío mediático y pasó en menos de un año en ser «el diario más rápido» en reconvertirse: amaneció 2012 intentando ser un nuevo diario deportivo.
Un diario que no podía competir con otro que acababa de salir a la par, pretendía convertirse en algo totalmente diferente y competir con un gigante consolidado. Resultado previsible, no hizo ni cosquillas, Libre en su efímera versión deportiva duró apenas un mes, concluyendo así menos de 1 año de vida entre «versión amarillista» y su alter ego «deportivo».
Olé, nacido en 1996 del riñón del Grupo Clarín, haciendo honor a su grupo, le hizo oooole y pito catalán a todas las rivalidades, se devoró las demás publicaciones, ya no queda Solo Fútbol brindándole identidad a todas las instituciones deportivas sin distinción de clases sociales, nos dejó una versión playbolizada de El Gráfico hablando de todo menos de fútbol en versión mensual, y algunos esbozos de secciones deportivas que mueren en internet (salvo la honrosa excepción del Suplemento Deportivo de Diario Crónica de los domingos), aunque como contra partida dió lugar a revistas de culto que se dedican a cubrir aspectos más oscuros y menos frivolizados de la cultura futbolera y deportiva como Un Caño, y aquellas que persisten y resisten el paso del tifón monopólico, dedicándose a un ambiente de culto especializadas en esa temática como las automovilísticas y tenísticas.
Fuente:
http://www.marcha.org.ar/
http://www.diarioregistrado.com/
http://www.cronista.com/
http://www.diariolibre.info/
Etiquetas: amarillista, Clarín, deporte, deportivo, diario, Fútbol, Libre, monopolio, Muy, Olé, Perfil, suplemento




