Cátedra Cosgaya Tipografía 1 y 2 | Carrera de Diseño Gráfico | FADU/UBA
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Contar con imágenes

Me pareció que podía ser interesante pensar la puesta en página de la fotogalería en relación a lo que sería la puesta en escena en cine. Si bien no contamos con todos los recursos con los que contaríamos si estuviésemos haciendo una película (como el sonido o el tiempo), creo que algunos conceptos se pueden traducir a nuestro trabajo.

Para empezar, sabemos que toda foto es una construcción y, como tal, muestra una mirada particular ante un determinado evento. Por lo tanto, la elección de las fotos va a establecer un punto de vista y un tono determinado para la fotogalería, tanto desde lo ideológico como desde la relación que va a establecer con el lector.

Si pensamos en la ubicación de la cámara, no es lo mismo una foto tomada a la distancia y con el foco en el centro del cuadro, donde el espectador tiende a quedar en el exterior de la escena, que una foto tomada más de cerca, como un primer plano, que genera más intimidad con el que la mira. A su vez, al ser la foto un recorte, importa tanto lo que se ve como lo que se está dejando afuera. Esto, que se conoce como desencuadre, nos puede ayudar a generar suspenso, un enigma, que desencadene el relato que queremos contar.


(*)El director decide no mostrar el preciso instante en donde le están cortando la oreja al personaje, pero el espectador se imagina lo que está sucediendo. En este caso ayuda mucho el sonido de los gritos fuera de cuadro.

Otro factor a tener en cuenta es qué ponemos al lado de qué. Podríamos construir un relato más bien lineal, mostrando una continuidad entre el espacio y el tiempo de la selección de fotos que hagamos, o podríamos jugar con lo que en cine es la discontinuidad espacial por ejemplo. Ir contando situaciones que ocurren en lugares diferentes pero que de alguna manera se relacionan, ya sea porque ocurren en paralelo o porque algunas son consecuencia de las otras o lo que sea.


(*)En esta escena de Snatch se ven dos eventos diferentes que están ocurriendo en paralelo y que además tienen similitudes en cuánto a lo que está pasando, lo cual lo hace mucho más atractivo.

Por otro lado, podemos jugar con la elipsis temporal, o sea suprimir un lapso determinado de tiempo que el lector puede reconstruir en su cabeza con la información que sí ve en las fotos que están, generando una especie de flashbacks o flashforwards. Otro recurso puede ser pensar en lo que sería la duración de cada plano y traducirlo en el tamaño que le vamos a dar a cada imagen. Una foto grande por ahí va a captar la atención del lector por más tiempo que una más chica. También el tiempo de lectura va a tener que ver con el nivel de detalle que tenga cada imagen y con la cantidad de cosas que estén pasando en esa foto.


(*) Un ejemplo de flashback de la película Oldboy. Acá hay un elemento que nos ayuda a conectar las dos escenas: la mano del protagonista.

Bueno eso es todo. Creo que está bueno jugar con estas posibilidades y pensar la forma que va a tomar esta parte del diario a partir de lo que queremos contar para hacer que el relato sea atractivo y que estimule la imaginación del que lo lee.



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