Tipografías ecológicas

Actualmente, en el mundo se venden 1,5 billones de cartuchos al año. Los componentes de las tintas son tóxicos y los plásticos de los cartuchos tardan cientos de años en degradarse. Para disminuir su uso, surgieron dos tipografías “ecológicas”. A lo largo de la historia, la caligrafía y la tipografía han estado ligadas a la […]

Actualmente, en el mundo se venden 1,5 billones de cartuchos al año. Los componentes de las tintas son tóxicos y los plásticos de los cartuchos tardan cientos de años en degradarse. Para disminuir su uso, surgieron dos tipografías “ecológicas”.

A lo largo de la historia, la caligrafía y la tipografía han estado ligadas a la idea de economizar recursos. La caligrafía gótica, los tipos itálicos, la Times New Roman o las tipografías diseñadas por Gerard Unger (Swift, Gulliver, Capitolium News) son algunos ejemplos de ello.

Estas nuevas tipografías fueron diseñadas especialmente con el propósito de ahorrar tinta durante la impresión, sin la necesidad de configurar el archivo o la impresora. Sus creadores son conscientes de que estas fuentes no son la solución a la contaminación del medio ambiente que generan nuestras impresiones, pero desde su aporte intentan hacernos concientizar sobre nuestra responsabilidad en el cuidado del mismo.

Ryman Eco

Ryman Eco es una tipografía serif diseñada por Dan Rhatigan, ex-director de Monotype, y la agencia Grey London para Ryman Stationery, una tienda inglesa de artículos de papelería. El objetivo de este proyecto era crear una tipografía que ahorre tinta, sea legible y atractiva al mismo tiempo. 

Para lograr su principal objetivo, el primer paso consistió en analizar la cantidad de tinta que se utiliza y el costo que genera imprimir con las fuentes estándar. Cómo resultado, Ryman Eco reduce un 33% el uso de tinta y tóner que usan algunas familias convencionales como Arial, Georgia y Verdana.

La reducción de tinta se consiguió mediante la división del trazo de los caracteres. El trazo está formado por otros más finos y el espacio que hay entre ellos es lo que produce el ahorro de tinta. 

A pesar de tener un propósito positivo para el medio ambiente, esta tipografía no resulta muy cómoda para ser leída en cuerpos pequeños, ya que genera un color de texto muy oscuro. Pero sí cabe destacar que en cuerpos de gran escala es atractiva y sus líneas generan gran impacto.

Ryman Eco es de uso libre. Link de descarga: http://rymaneco.co.uk/

Ecofont

Ecofont es una tipografía sans serif desarrollada por SPRANQ, un estudio situado en Utrecht, Holanda. Sus creadores se preguntaron: ¿cuánta tinta se puede eliminar de una letra sin que ésta pierda su legibilidad?. Ellos y varias pruebas confirman que esta fuente permite ahorrar hasta un 20% del consumo de tinta, comparándola con otras tipografías convencionales. 

La particularidad de esta tipografía reside en los círculos calados que la misma presenta a lo largo del trazo de cada carácter. Esos espacios blancos representan la cantidad de tinta que se ahorrará a la hora de imprimir.

El tamaño de las “perforaciones” está pensado para conservar la legibilidad y evitar dificultad en la lectura de bloques de texto compuestos en cuerpos de entre 9 y 11 puntos. Esto hace que el uso de Ecofont se reduzca sólo a textos de lectura, ya que en cuerpos mayores a 11 puntos el calado es fácilmente perceptible. Debido a eso, esta tipografía no sirve para componer títulos o bloques de mayor jerarquía.  

Ecofont está basada en una fuente de licencia libre, la Vera Sans. Actualmente podemos encontrar la versión “ecológica” de otras familias como Arial, Calibri, Tahoma, Times New Roman y Verdana.

Su calidad y eficacia dependen del papel, la tinta y el tipo de impresión. Esta tipografía puede ser útil para reducir el uso de tinta en impresoras de uso cotidiano tanto en oficinas como en el hogar. No hay información disponible sobre su uso en sistemas de impresión a gran escala, como en offset, por ejemplo. 

Inicialmente era una fuente de uso libre. A los dos meses de su lanzamiento, Ecofont fue descargada más de 700.000 veces. En la actualidad se debe pagar una licencia para acceder a su uso.