Tipografía en la historieta y la animación

Es interesante ver como en la actualidad los delgados espacios que separaban muchas disciplinas artísticas empiezan a desaparecer, los formatos y soportes ahora son compartidos y se vuelve bastante difícil encasillar contenido cuando la tipografía empieza a jugar con el lenguaje gráfico. Hice varios intentos de escribir sobre otras cosas tal vez “puramente” tipográficas pero […]


Es interesante ver como en la actualidad los delgados espacios que separaban muchas disciplinas artísticas empiezan a desaparecer, los formatos y soportes ahora son compartidos y se vuelve bastante difícil encasillar contenido cuando la tipografía empieza a jugar con el lenguaje gráfico.

Hice varios intentos de escribir sobre otras cosas tal vez “puramente” tipográficas pero cada vez que lo intente me encontraba volviendo a lo mismo y mientras lo hacia me intentaba contestar una duda que me surge cuando me pongo a intentar hablar de la tipografía en la historieta ¿Donde termina la historieta y empieza un fanzine? o ¿que es lo que determina una ilustración? ¿la tipografía es determinante para que deje de ser una cosa y pase a ser otra? Parecen que todas las repuestas a estas preguntas seria un depende porque los universo de sonidos y tipografías se ha incrementado y continuamente aparecen nuevas formas de ser representadas. No solamente en base a las convenciones culturales y la semántica de las tipografías, sino también los formatos y soportes.

Por ejemplo un interesante uso de la onomatopeya, que va más allá de la mera representación del sonido y empieza a jugar con la historia en relación al lenguaje es Sinestesia, de Agrimbau/Varela. La historia trata de una persona con esa condición tan particular que trastoca la percepción y le permite ver sonidos, escuchar colores.

Sinestesia, de Agrimbau/Varela

Lo interesante que pasa en esta historieta no solo es por un excelente uso tipográfico, sino en cómo está contada la historia de este personaje con esta extraña problemática para comunicarse. El lector sigue el relato construido a partir de las diferentes tipografías que encuentra en el escenario: carteles publicitarios, etiquetas de productos de higiene, lomos de libros y demás contenedores de información con los que podríamos toparnos habitualmente. Cómo cuenta la historia está íntimamente relacionado a lo que está contando y eso hace que el uso tipográfico cobre otra dimensión, un sentido mucho más significativo. El trabajo de lettering, no solo es interesante desde el aspecto tipográfico, sino que es parte fundamental en la narración.

Lisa Hanawalt

Otro ejemplo claramente mas contemporáneo es Lisa Hanawalt una artista que desarrolla historieta, ilustración y animación de seres reales e inventados y situaciones absurdas, con mucho encanto.También es co-creadora de la serie animada Bojack Horseman y se despliega totalmente en Tuca & Bertie, su primera serie como creadora, (se pueden ver por Netflix)

En ella se usa creativamente y sin aviso todo tipo de animaciones experimentales, materiales, tipográficas y hasta foto reales. La distancia con el realismo no sólo se utiliza para generar situaciones humorísticas sino que también permite adentrarse en terrenos delicados. El acoso y abuso sexual es uno de los temas que recorren la serie y la forma en que se plantea es novedosa, de una sensibilidad genuina. Secuencias animadas de gran belleza resultan una forma poética y muy efectiva de mostrar las distintas aristas de lo que sufren las mujeres

Es aquí en donde como técnica de animación también hablamos de la capacidad que se tiene para expresar sentimientos y emociones por medio del movimiento, no sólo por la naturaleza comunicadora de la palabra sino por la acción que realiza en un espacio y tiempo determinado. La animación ayuda a enfatizar la idea que se está comunicando. En ese sentido, Tuca & Bertie es una serie que hace poco tiempo atrás no hubiera llegado a las pantallas de todo el mundo como lo hace ahora.